Escarbamos hacia arriba
buscando un pedazo de cielo
de la Patagonia hasta Tijuana
buscamos una salida: un alivio en el horizonte.
Subimos como la marea,
espuma humana
desintegrada,
que al volcarse con la frontera
todas nuestras historias
salen de nuestros bolsillos
y quedamos vacíos.
Cruzamos parajes,
seguimos a la estrella,
el silbido del desierto
nutre la silueta que la atraviesa
y el corazón es la mejor brújula en la oscuridad.
cruzamos mares,
puentes,
cruzamos lineas,
cruzamos el destino
y abatidos
descansamos en el regazo de las tecnologías.
Pero aquí no termina todo,
empieza la nostalgia,
brotan las palabras
que hierven como brasas al aire
y reconozco esa voz,
esa voz,
paralela a la sangre.
Escrito por ricardooo